Aprender RCP y usar un desfibrilador: una formación necesaria para todos

El 6 de junio de 2026, Primeros Auxilios Navarra impartirá un nuevo curso de Soporte Vital Básico inicial y reciclaje, centrado en la reanimación cardiopulmonar, el reconocimiento de la parada cardiorrespiratoria y el uso correcto del desfibrilador.
Aunque muchas personas piensan que las emergencias sanitarias solo deben ser atendidas por profesionales, la realidad es que los primeros minutos suelen depender de quienes están más cerca. Un compañero de trabajo, un familiar, un entrenador, un profesor, un vecino o una persona que pasa por la calle pueden ser los primeros en detectar que algo grave está ocurriendo.
Por eso, la formación en Soporte Vital Básico es fundamental. No convierte a los alumnos en sanitarios, pero sí les da herramientas claras para actuar de forma ordenada y eficaz hasta la llegada de los servicios de emergencia.
Durante el curso, los participantes aprenderán a identificar si una persona está inconsciente, a comprobar si respira con normalidad y a diferenciar una situación grave de otras menos urgentes. También se trabajará la llamada al 112, explicando qué información debe transmitirse y cómo coordinarse con los servicios de emergencia.
Uno de los puntos centrales será la práctica de la RCP. Las compresiones torácicas deben realizarse con una técnica adecuada para ser eficaces. Por eso, el entrenamiento con maniquíes permite corregir errores frecuentes, mejorar la posición corporal y entender la importancia de mantener un ritmo constante.
El curso también incluirá el uso del desfibrilador externo semiautomático. Se explicará cuándo debe utilizarse, cómo encenderlo, cómo colocar los parches, qué precauciones básicas hay que tener y cómo seguir las instrucciones del equipo. El objetivo es que el alumnado pierda el miedo al DESA y comprenda que es un dispositivo seguro, guiado y preparado para ayudar en una emergencia real.
La convocatoria del 6 de junio de 2026 combina la modalidad inicial y el reciclaje, lo que permite adaptar la formación a distintos perfiles. Quienes comienzan desde cero recibirán una base completa. Quienes ya han realizado formación previa podrán actualizar conocimientos, reforzar la técnica y resolver dudas.
Esta formación está especialmente indicada para empresas, centros deportivos, colegios, asociaciones, ayuntamientos, comunidades, hostelería, comercios y cualquier entidad que quiera mejorar su capacidad de respuesta ante emergencias.
Aprender RCP no es complicado, pero requiere práctica. Y cuanto más formada esté la población, más posibilidades habrá de que una persona reciba ayuda inmediata cuando más lo necesita.





