
Las hemorragias graves pueden poner en peligro la vida en pocos minutos. Accidentes laborales, cortes profundos, caídas o accidentes de tráfico son algunas de las situaciones donde una actuación rápida resulta fundamental.
Muchas personas sienten miedo al ver sangre y eso provoca retrasos en la atención. Sin embargo, controlar una hemorragia correctamente puede salvar vidas.
Lo primero es proteger la escena y utilizar guantes si es posible. Después debemos aplicar presión directa sobre la herida con gasas o un paño limpio.
Si la sangre atraviesa el material, no debemos retirarlo, sino añadir más capas encima manteniendo la presión.
En determinadas hemorragias masivas puede ser necesario utilizar un torniquete. Actualmente, los cursos modernos de primeros auxilios enseñan su utilización segura en situaciones concretas.
Uno de los errores más frecuentes es levantar continuamente el vendaje para comprobar si deja de sangrar. Esto rompe el coágulo y favorece que vuelva la hemorragia.
En los cursos especializados también se enseñan técnicas de vendaje compresivo y control de hemorragias graves tipo “Stop the Bleed”.
La rapidez de actuación es clave. Una pérdida importante de sangre puede provocar shock hipovolémico y pérdida de consciencia.
Además de la actuación, la prevención laboral y deportiva es fundamental para reducir este tipo de accidentes.
En Primeros Auxilios Navarra impartimos cursos prácticos de control de hemorragias y primeros auxilios adaptados a empresas, cuerpos de seguridad, entrenadores deportivos y población general.





