
Las quemaduras son accidentes muy habituales en casas, cocinas, empresas e industrias. Sin embargo, todavía siguen existiendo muchos mitos sobre cómo tratarlas correctamente.
Uno de los errores más frecuentes es aplicar pasta de dientes, mantequilla, aceite o hielo directamente sobre la quemadura. Estas prácticas pueden empeorar la lesión y aumentar el riesgo de infección.
Ante una quemadura leve, lo primero es enfriar la zona con agua corriente templada-fresca durante aproximadamente 20 minutos. Esto ayuda a disminuir la temperatura de la piel y limitar el daño.
Después debe cubrirse con un apósito limpio o una gasa estéril sin presionar. Las ampollas no deben explotarse.
En caso de quemaduras graves, eléctricas o químicas, es fundamental avisar al 112 y evitar retirar ropa adherida a la piel.
En los cursos de primeros auxilios se enseñan los diferentes tipos de quemaduras: térmicas, químicas, eléctricas y por radiación solar. También se aprende a valorar su gravedad según profundidad, extensión y localización.
Las quemaduras en cara, manos, genitales o vías respiratorias requieren siempre valoración médica urgente.
La prevención también es muy importante. Muchas lesiones podrían evitarse con medidas básicas de seguridad en el hogar y en el trabajo.
La formación práctica permite conocer cómo actuar sin poner en riesgo a la víctima ni al interviniente.
Desde Primeros Auxilios Navarra realizamos cursos adaptados a empresas, colegios y particulares para aprender a actuar correctamente ante quemaduras y otras emergencias frecuentes.





